sábado, 26 de marzo de 2011

No hay nada nuevo bajo el sol: Rango

No hay nada nuevo bajo el sol: Rango, Gore Verbinski

Rango: Gore Verbinsky. GK Films, Blind Wink Produccions. 2011. 107 min.



Según Borges sólo existen dos historias únicamente originales: en la primera se relata la odisea de un hombre que regresa a casa luego de la guerra; la segunda da cuenta de un hombre que con una cruz a cuestas sube al Calvario. La literatura –y el cine– será pues, mera reactualización y digresión intertextual, llevada con mayor o menor acierto en cada uno de los casos. Rango, la película que nos toca comentar, se puede contar entre las primeras, pues en ella el director de la saga de Pirates of the Caribbean (2003) realiza un merecido homenaje al género más importante de la industria cinematográfica norteamericana: el Western.

La vieja –pero por ello no menos emocionante– trama del bandido que se pasa al lado de los buenos es la columna vertebral del film. En Rango, un simpático camaleón, hará las veces de Lee Van Cleef en Beyond the Law (1968), o Jack Palance en Companeros (1970). Con acertado humor y un atrapante ritmo digno de un encumbrado western, la cinta recrea insustituibles escenarios del género, para terminar con una magistral escena de duelo donde Rango, haciendo gala de su condición de animal de sangre fría, recreará memorables pasajes de The bad, the good and the ugly (1966), ciñéndose al ristre el viejo poncho de Clint Easwood

Es así que Rango cumple las expectativa de grandes y chicos, de ávidos cultores del género del desierto y de aquellos que nada tienen que ver con las películas de vaqueros. Nos divierte sin apartarse de verdadero su objetivo, hacernos recordar con nostalgia célebres pasajes del western haciendo evidente lo sólido y encantador que representa ese tipo de cine. En suma este film nos enseña que para un camaleón, “no hay nada nuevo bajo el inclemente sol del viejo oeste”.

(III Palmas fraternales)

viernes, 11 de marzo de 2011

El (des)amor de siempre: Amigos con derechos

El (des)amor de siempre: Amigos con derechos, Ivan Reitman

No strings attached: Ivan Reitman. Montecito Picture Company. 2011. 108 min.



Amigos con derechos posee todos los ingredientes de una comedia romántica: situaciones jocosas y a la vez tiernas, un desamor con visos de solución y un par de guapos protagonistas. La identificación –por más falaz que sea– será entonces inmediata, y en terrenos del amor (donde todo lugar es común) cualquier escena nos parecerá familiar. Si el film cumplió su objetivo estaremos una vez más –por esas cosas del espejo empañado– cortejando a Natalie Portman o dejándonos seducir por Ashton Kutcher según sea el caso.

De esta película, a pesar de ser una cinta producida en masa, podemos rescatar algunos rasgos que quizás valgan la pena resaltar. A diferencia de Just Friends (2005), 500 Days of summer (2009) y Friends with benefits (2011), este film posee de antemano dos aciertos: un guión tan simple y predecible que resulta honesto y por lo tanto menos pretensioso; un guión que acentúa, a fuerza de obviedad, la mecánica de la identificación y lugar común, espina dorsal de este tipo de películas. El segundo acierto reside en ajustarse eficazmente a las circunstancias en el que se desenvuelve el influjo de eros actualmente –frágiles relaciones, conexiones “líquidas” y aversión al compromiso–. Estas coyunturales características son abordadas por la película con cierto vigor y acierto, pero sin desnaturalizar los clichés y el final feliz. La actuación de Natalie Portman resulta también remarcable. Su dulce sensualidad resulta, a primera vista, aquel componente que puede hacer de este film algo trascendente. Por su parte Ashton Kutcher sin desligarse de su habitual caracterización –ligera y predecible– permitió imprimir a su personaje un carácter adecuado para la película; actuación que muchas veces cobró –insólita– relevancia para el buen transcurrir de la misma.

Finalmente y para terminar señalamos que, cuando las cuentas son claras, y el film que se nos ofrece discurrirá ante nuestros ojos tal y como esperamos, más allá de aburrirnos, disfrutaremos del viejo y esquivo amor recorriendo seguros los rincones del lugar común.

(Iy ½ Palmas fraternales)

martes, 1 de marzo de 2011

Menos es más: El discurso del rey.

Menos es más: El discurso del rey, Tom Hooper

The king’s speech: Tom Hooper. UK Film Council, The weinstein Co. 2010. 118 min.



La ganadora del Oscar, The King’s speech, está en cartelera. Tom Hooper nos ofrece en esta oportunidad un esmerado trabajo que se traduce en un film que, apoyándose en una magnífica interpretación, retrata las desventuras del Rey Jorge VI, el monarca inglés que condujo a su pueblo durante la Segunda Guerra Mundial sobreponiéndose a sus propias dificultades en el habla. Por contrario de su más cercana competidora en El Oscar –Black swan- este filme se presenta como una cinta sencilla, pero que gracias a trabajadas secuencias y un buen ritmo nos adentra en una historia que posee la justa cuota de dramatismo y poesía. Así pues, según la sobriedad inglesa, menos es más.

El doloroso transe sufrido por Inglaterra y sus colonias a propósito del mayor conflicto bélico acaecido hasta la fecha, es abordado desde la perspectiva intimista en esta obra. Así también, la dimensión humana será reforzada por una adecuada fotografía (resaltan aquellas tomas en las que el aún príncipe Alberto se presenta a la multitud, haciendo explícito el contraste entre el hombre y la figura, tópico que atravesará todo el filme) un delicioso uso del color y sus matices, y una pertinente escenografía y vestuario.

El drama de toda una nación se representa, además, en preciso contrapunto con las particulares relaciones entre la aristocracia y el Common man, las peculiaridades dela idiosincrasia británica y, finalmente, con las fricciones existentes entre tradición y modernidad en el Imperio. El desenlace es sin embargo feliz: aferrándose a sus costumbres y abriéndose prudentemente a los adelantos tecnológicos y nuevas perspectivas, Inglaterra, su pueblo y su rey permanecen unidos. The King’s Speech es una cinta que de alguna manera responde a los panfletos sensibleros que, últimamente, se han rodado sobre la monarquía -como el caso de The Young Victoria (2009)- que desde los Estados Unidos reproducen versiones edulcoradas sobre la realeza y sus deberes.

(IIII y ½ Palmas fraternales)